Xalapa, Veracruz. — La organización ambiental Greenpeace México denunció una serie de omisiones, desinformación oficial y fallas institucionales en torno al derrame de hidrocarburos registrado en el Golfo de México, cuyo origen fue finalmente atribuido a un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex).

A través de un posicionamiento público, la organización señaló que, durante semanas, autoridades federales negaron el origen del derrame e intentaron adjudicarlo a otras causas, hasta que el gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum reconoció la responsabilidad de la infraestructura petrolera.

Presión social obligó a reconocer el origen

Greenpeace sostuvo que la verdad salió a la luz gracias a la presión de organizaciones civiles y medios independientes, quienes documentaron inconsistencias en la versión oficial. Según la organización, el derrame habría iniciado desde principios de febrero, pero no se activaron protocolos de contención de manera oportuna.

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Esta cadena de omisiones permitió que el hidrocarburo se extendiera por más de 933 kilómetros de litoral, afectando costas desde Tabasco hasta Tamaulipas, con impactos severos en comunidades y ecosistemas.

Señalan desinformación y desacreditación

La organización también acusó al gobierno de desacreditar a colectivos ambientales que alertaban sobre la magnitud del problema. Indicaron que esta estrategia retrasó la atención de la emergencia y dejó a poblaciones enteras sin información suficiente ante la llegada de chapopote a sus costas.

Evidencias en Veracruz

De manera paralela, Greenpeace destacó reportes ciudadanos en el municipio de Coatzintla, donde un habitante documentó la presencia de crudo en cuerpos de agua desde el 11 de abril, previo a cualquier comunicado oficial de Pemex.

El hidrocarburo fue localizado en un arroyo que conecta con el puente conocido como “Hueleque”, en Poza Rica, lo que refuerza las denuncias sobre la falta de transparencia en la gestión del incidente.

Exigen respuestas y cambio de modelo energético

Ante este panorama, Greenpeace México exigió al gobierno federal esclarecer las causas del derrame, informar el volumen total vertido y presentar un plan integral de restauración ambiental, además de garantizar que Pemex asuma su responsabilidad.

Asimismo, la organización reiteró su llamado a abandonar el modelo energético basado en combustibles fósiles. Señaló que eventos como este, junto con incidentes en la Refinería Dos Bocas y otros reportes de contaminación, evidencian los riesgos de esta industria para el medio ambiente y la población.

“México debe transitar hacia un modelo energético renovable y justo”, enfatizó la organización.

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