Entre Paréntesis/
Chicontepec, Veracruz.— Lo que prometía ser una de las inversiones más importantes del gobierno federal en la zona norte del estado hoy se ha convertido en un símbolo más del abandono y la ineficiencia: el albergue comunitario del hospital IMSS-Bienestar permanece inconcluso, pese a los más de 45.8 millones de pesos destinados para su construcción.
Ubicado en la región de la Huasteca veracruzana, al norte del estado, Chicontepec es uno de los municipios con mayores índices de marginación. Sus comunidades se encuentran dispersas y con acceso limitado a servicios de salud, lo que obliga a decenas de familias a recorrer largas distancias —hasta ciudades como Poza Rica o Tuxpan— para recibir atención médica especializada.

En este contexto, el albergue comunitario no era un lujo, sino una necesidad urgente: un espacio destinado a brindar hospedaje y alimentación a familiares de pacientes de escasos recursos que deben permanecer cerca del hospital durante tratamientos o emergencias. Para muchas familias, este tipo de infraestructura representa la diferencia entre poder acompañar a un enfermo o abandonarlo a su suerte.
De acuerdo con información oficial, la obra —identificada con el contrato número 1-22810001-4-3937— contemplaba la edificación de un albergue de 60 camas en una superficie de mil 110 metros cuadrados. Este espacio tenía como objetivo brindar hospedaje y alimentación a familiares de pacientes de escasos recursos que acuden al hospital rural No. 61.
El proyecto inició el 20 de mayo de 2022 y, según los propios documentos, debía concluir el 27 de enero de 2023. Sin embargo, la realidad es otra: la construcción se encuentra detenida, sin avances visibles recientes y sin una postura clara del gobierno federal sobre su continuidad.
Los reportes de avance de obra muestran inconsistencias preocupantes. Mientras el avance programado superaba el 80%, el avance real apenas rondaba el 33%, evidenciando un retraso significativo desde etapas tempranas. A pesar de ello, el recurso ya había sido prácticamente comprometido, lo que abre cuestionamientos sobre la supervisión y ejecución del proyecto.

Las imágenes del sitio confirman el abandono: estructuras inconclusas, materiales expuestos y maquinaria ausente. Lo que debía ser un refugio digno para familias vulnerables hoy luce como un espacio olvidado, similar a otros proyectos fallidos en la región, como el conocido caso del hospital de Zontecomatlán.
A pesar de que el proyecto incluso fue publicado en el Diario Oficial de la Federación y formó parte de los planes de infraestructura del IMSS-Bienestar, hasta ahora no existe información pública sobre nuevas asignaciones presupuestales o fechas de reactivación.

En el ámbito local, algunos actores políticos han comenzado a manifestar interés en gestionar recursos para retomar la obra. Sin embargo, hasta el momento no hay acciones concretas ni resultados tangibles.
Mientras tanto, en Chicontepec las familias siguen enfrentando gastos de traslado, hospedaje improvisado y largas esperas en condiciones precarias. La pregunta sigue en el aire: ¿dónde quedaron los más de 45 millones de pesos destinados a esta obra? Y más importante aún, ¿cuándo se garantizará un espacio digno para quienes más lo necesitan?
El albergue inconcluso no solo representa una obra abandonada, sino una deuda pendiente con toda una región que continúa esperando atención, dignidad y soluciones reales.
