Xalapa, Veracruz. — El caso de Ingrid Azul Alarcón, una joven de 18 años que fue atropellada por un presunto conductor en estado de ebriedad, ha generado indignación y un fuerte llamado social bajo la consigna #JusticiaParaIngrid.
Los hechos ocurrieron el pasado 1 de noviembre en el municipio de Banderilla, cuando, de acuerdo con la denuncia de sus familiares, Menorio “N” la embistió mientras conducía bajo los efectos del alcohol y posteriormente huyó del lugar, dejándola gravemente herida.
Ingrid fue trasladada a un hospital, donde permaneció 13 días luchando por su vida. Sin embargo, el daño cerebral sufrido fue irreversible y la joven perdió la vida, truncando un futuro que, según sus seres queridos, “apenas comenzaba”.
Ante la falta de resultados inmediatos por parte de las autoridades, la familia asegura que tuvo que intervenir directamente para dar con el presunto responsable, quien actualmente se encuentra detenido.
No obstante, el caso enfrenta un momento crítico: la medida de prisión preventiva podría vencio el 4 de febrero, lo que abre la posibilidad de que el imputado continúe su proceso en libertad.
La familia de Ingrid ha manifestado su preocupación, señalando que el acusado podría utilizar presuntas influencias políticas para evadir la justicia e incluso abandonar el país. Aseguran que no sería la primera vez que actúa de esa manera.
“Ya lo hizo antes: atropella, paga y se va. Pero esta vez mató a alguien”, denunciaron.
Ante este escenario, familiares, amigos y ciudadanos han dirigido un llamado directo al Poder Judicial del Estado de Veracruz para que se garantice justicia y no se permita la liberación del presunto responsable.
El caso continúa generando presión social, mientras la exigencia principal se mantiene firme: que la muerte de Ingrid no quede impune.
