José Azueta, Veracruz.- Ayer 18 de junio se cumplio un año de la desaparición de Eusebio Nolasco Joaquín y Guillermina López Rivera, una pareja originaria del municipio de José Azueta, cuyo paradero continúa siendo desconocido desde que salieron a realizar un trámite relacionado con la compraventa de un terreno familiar en la localidad de Nueva Esperanza, municipio de Ciudad Isla.
A través de un emotivo mensaje, su hija Ilse Nolasco recordó el momento que marcó para siempre la vida de su familia.
“Si tuviera que hablar del momento más fuerte de mi vida sería haber respondido un día como hoy de hace un año una llamada donde me decían que habían desaparecido”, expresó.
De acuerdo con su testimonio, el 18 de junio de 2025 sus padres salieron desde muy temprano para concretar la compra-venta de un solar que perteneció a su abuelo. Sin embargo, nunca regresaron a casa.
Desde entonces, la incertidumbre y el dolor se han convertido en una constante para sus seres queridos.
“Todo cambió para mí, para mi hermano y para toda mi familia. Hay sillas vacías, nostalgia, desesperación e impotencia de no encontrarles, de no tener justicia y luchar solos con 133 mil familias más que buscan también a sus seres queridos”, señaló.
Durante estos doce meses, la familia ha recorrido diversas instancias en busca de respuestas. Han acudido a fiscalías, comisiones estatales de búsqueda y participado en jornadas de búsqueda en vida, sin que hasta el momento existan avances que permitan conocer el paradero de la pareja.
Ilse denunció además la falta de resultados y acompañamiento institucional.
“Han pasado ya 12 meses sin tener respuesta ni localizar su paradero, haciendo todo aún más lento con el nulo apoyo y compromiso del Estado de Veracruz”, afirmó.
La desaparición de Eusebio Nolasco Joaquín, de 59 años, y Guillermina López Rivera, de 56, permanece registrada en las cédulas oficiales de búsqueda emitidas por las autoridades competentes. Ambos fueron vistos por última vez el 18 de junio de 2025 en la región de José Azueta.
A pesar del paso del tiempo, la esperanza de encontrarlos sigue intacta para su familia.
“Mi vida se quedó detenida en el tiempo, pero mientras mi corazón lata, jamás los dejaré de buscar”, concluyó Ilse Nolasco.
















Deja una respuesta