Dario Pale/
Integrantes de colectivos ambientales, productores y habitantes de comunidades de la zona alta de Coatepec y San Andrés Tlalnelhuayocan denunciaron la creciente contaminación derivada del uso intensivo de agrotóxicos, así como la devastación del bosque de niebla, situación que ya provoca afectaciones a la salud, pérdida de biodiversidad y desplazamiento de familias.
En conferencia de prensa, Jaime Velasco, del colectivo Ecosoncuantla, advirtió que el problema se ha agravado año con año, impactando no solo las áreas de cultivo, sino también a las comunidades cercanas.
Señaló que han detectado envases de agroquímicos cerca de cuerpos de agua, como la represa de Cinco Palos, lo que evidencia la contaminación de fuentes hídricas.
Velasco explicó que desde febrero del año pasado ha interpuesto al menos 24 denuncias ante instancias de los tres niveles de gobierno, sin obtener respuestas concretas. Incluso promovió un amparo ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua), sin que hasta ahora se hayan implementado acciones contundentes.
“El problema es grave. Las autoridades se deslindan o se transfieren la responsabilidad, mientras la contaminación continúa”, acusó.
Detalló que la comunidad de Zoncuantla depende del manantial Ojo de Agua, ubicado en una zona rodeada de cultivos donde se emplean agrotóxicos, lo que provoca que los químicos escurran hacia la fuente de abastecimiento, especialmente durante la temporada de lluvias.
Por su parte, el biólogo Eduardo Aranda Delgado, integrante del grupo “Amigos del Pixquiac”, advirtió que, tras más de 20 años de monitoreo, han documentado un deterioro significativo en la calidad del agua del río Pixquiac, asociado a la deforestación y a la introducción de cultivos de papa en zonas no aptas.
Explicó que estos cultivos requieren aplicaciones constantes de agroquímicos, los cuales terminan contaminando ríos, manantiales y suelos, además de afectar gravemente la biodiversidad de la región.
“Se está destruyendo el bosque para instalar monocultivos ajenos a esta zona. Esto permite que los contaminantes se filtren a las fuentes de agua y afecten incluso a poblaciones ubicadas en partes más bajas”, señaló.
Asimismo, alertó sobre la disminución de agua en la región, una problemática que podría agravarse si no se toman medidas urgentes.
Los denunciantes también indicaron que habitantes de diversas localidades han reportado afectaciones a la salud, como enfermedades en la piel, inflamación de ganglios e incluso casos de cáncer, los cuales asocian con la exposición a agroquímicos. Añadieron que algunas familias han optado por abandonar sus viviendas debido a las fumigaciones constantes en zonas cercanas.
En este contexto, Cirilo Elotán Díaz, integrante del Consejo Regional del Café de Coatepec, criticó la falta de acciones concretas por parte de las autoridades, a quienes acusó de limitarse a realizar estudios y mesas de trabajo sin resultados.
Como alternativa, propuso impulsar la cafeticultura en zonas altas, aprovechando que el cambio climático ha ampliado el rango de cultivo por encima de los mil 500 metros sobre el nivel del mar.
“El café es un cultivo más amigable con el medio ambiente, que puede convivir con otras especies y contribuir a la restauración del ecosistema”, explicó.
Añadió que este modelo permitiría recuperar la biodiversidad, proteger los mantos acuíferos y ofrecer una opción económica sustentable para las comunidades afectadas.
Finalmente, los colectivos hicieron un llamado a las autoridades municipales, estatales y federales para atender de manera urgente esta problemática, implementar acciones concretas para frenar la contaminación y garantizar la protección del medio ambiente y la salud de la población.
Advirtieron que, de no intervenir oportunamente, los daños podrían ser irreversibles, ya que los contaminantes pueden permanecer durante años en el suelo, el aire y el agua, afectando a toda la región.
