Hora cero
Luis Alberto Romero

Morena se prepara para el proceso local electoral de 2024-2025, las elecciones municipales para la renovación de los cabildos en Veracruz, en una circunstancia inmejorable: este año retuvo la gubernatura, gobierna la mayoría de los municipios de la entidad y su nivel de votación ha registrado un constante ascenso en los recientes comicios.

En 2018, esta fuerza política ya se había consolidado en Veracruz, al ganar la gubernatura y convertirse en mayoría en el Congreso local.

En 2021, Morena y aliados ganaron 26 de los 30 distritos locales en disputa, y más de 100 presidencias municipales.
Tres años más tarde, en las elecciones locales de 2024, la 4T simplemente barrió con la oposición: triunfó en 29 de los 30 distritos; será mayoría en la Legislatura del Estado; y su nivel de votación en la contienda por la gubernatura superó el 58 por ciento.

Sin considerar los votos de sus aliados, PT, PVEM y Fuerza por México, Morena obtuvo en Veracruz más de un millón 656 mil sufragios, lo cual consigna el predominio de esta fuerza política en la entidad.

Con ese vertiginoso crecimiento electoral como marco, el partido en el poder se prepara para enfrentar un nuevo reto: las municipales de 2025.

En Morena se da como un hecho que los candidatos a las presidencias municipales serán seleccionados con el método de la encuesta.

Luego de la reciente declaración de la gobernadora electa, Rocío Nahle, en el sentido de poner un freno a “los adelantados”, el dirigente estatal del partido, Esteban Ramírez Zepeta, aclaró: no habrá mano negra, y ningún actor político decidirá sobre las candidaturas.

El dirigente morenista dijo: el proceso interno para la selección de los candidatos iniciará en enero, luego la protesta de Nahle García como gobernadora.

El problema es que en las contiendas municipales es muy difícil contener a los aspirantes a cargos de elección para acatar este tipo de llamados; generalmente los intereses prevalecen y las convocatorias del partido a la unidad son como llamados a misa.

El pasado 30 de junio, Rocío Nahle convocó a los morenistas a “no entrar en divisiones ni confrontaciones”; ese en realidad será el reto de la 4T en Veracruz de cara a 2025; si el partido y su gobernadora logran mantener a raya a los adelantados, evitar desbandadas, y conservar su base de apoyo, se podría anticipar la repetición de la historia de 2024, el triunfo contundente de la 4T en la entidad.

Por cierto, entre quienes están cerca de la dirigencia del partido en la entidad se asume que las prioridades rumbo a las municipales del próximo año son el triunfo en la mayoría de los municipios, particularmente en las cabeceras distritales y ciudades medias; la reducción del nivel de votación para PAN y PRI; y ganar con especial énfasis en dos regiones perfectamente identificadas: Veracruz-Boca del Río, zona de influencia Acción Nacional y del grupo Yunes del Estero; y Perote, casa del ex candidato opositor José Francisco Yunes Zorrilla.
@luisromero85

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